13 Datos Curiosos sobre Selene: Diosa de la Luna
Selene era la personificación divina de la Luna para los antiguos griegos y una de las grandes figuras celestes de su mitología. Su luz, su recorrido nocturno y sus relaciones con dioses y mortales dieron origen a relatos que mezclan cosmología, poesía, amor y hasta magia. Las fuentes antiguas, además, no siempre cuentan la misma historia sobre ella.

Número 13. Era hermana del Sol y del Amanecer
Según la genealogía de Hesíodo, Selene era hija de los titanes Hiperión y Tea. Sus hermanos eran Helios, personificación del Sol, y Eos, diosa del Amanecer.
Los tres forman una familia estrechamente relacionada con el ciclo diario del cielo: Eos anuncia la llegada del día, Helios representa el Sol y Selene ocupa el ámbito lunar.
Número 12. No todas las fuentes le daban los mismos padres
La genealogía de Hesíodo no fue la única que circuló en Grecia. El Himno Homérico a Hermes presenta a Selene como hija de un personaje llamado Palante, hijo de Megamedes.
La contradicción es un buen ejemplo de cómo funcionaba la mitología griega. No existía una única versión oficial de cada mito, y diferentes tradiciones poéticas podían conservar genealogías incompatibles entre sí.
Número 11. Existe un Himno Homérico dedicado exclusivamente a ella
Selene posee su propia composición dentro de la colección conocida como los Himnos Homéricos. El Himno 32 está dedicado a celebrar su aparición y su luminosidad.
Aunque es una obra breve, ofrece una de las descripciones antiguas más completas de la diosa y presenta su recorrido por el cielo como un espectáculo capaz de transformar la oscuridad de la noche.
Número 10. Antes de recorrer el cielo se bañaba en el Océano
El Himno Homérico a Selene contiene una imagen especialmente llamativa: antes de iniciar su recorrido nocturno, la diosa se baña en las aguas de Océano y después viste sus resplandecientes ropas.
Océano no era simplemente el mar en la cosmología mítica griega, sino la enorme corriente que se imaginaba rodeando el mundo. La escena sitúa el viaje de Selene dentro de esa antigua concepción del cosmos.
Número 9. Los caballos formaban parte de su recorrido nocturno
El mismo himno describe a Selene preparando un brillante tiro de caballos de fuertes cuellos y largas crines antes de lanzarlos a toda velocidad al caer la tarde.
Esta imagen terminó convirtiéndose en uno de sus atributos más reconocibles. En distintas representaciones artísticas, la diosa aparece asociada con caballos o conduciendo un vehículo celeste a través del firmamento.
Número 8. Su máximo brillo se situaba a mitad del mes
El Himno Homérico señala que, hacia la mitad del mes, el gran círculo de Selene está lleno y sus rayos alcanzan su mayor intensidad. La descripción corresponde a la imagen de la Luna llena dentro del ciclo lunar.
El poema añade que Selene servía como señal para los mortales, mostrando hasta qué punto la observación de la Luna estaba vinculada con la percepción y organización del tiempo.
Número 7. Su corona era una fuente de luz
Selene no aparece descrita simplemente como una mujer acompañada por la Luna. En el Himno Homérico, la luminosidad surge de la propia diosa: un resplandor emana de su cabeza y su corona dorada ilumina el aire oscuro.
También recibe descripciones relacionadas con brazos blancos, cabellos brillantes y vestiduras resplandecientes. Su aspecto visual refleja que Selene era la Luna personificada, no una divinidad completamente separada del astro.
Número 6. Tuvo una hija con Zeus llamada Pandia
El Himno Homérico a Selene cuenta que Zeus se unió amorosamente con la diosa y que de esa relación nació Pandia, descrita como extraordinariamente hermosa entre los inmortales.
Esta tradición suele quedar eclipsada por el famoso romance de Selene con Endimión, pero demuestra que la genealogía de la diosa incluía también vínculos directos con el soberano de los olímpicos.
Número 5. Una tradición le atribuía cincuenta hijas
Pausanias conservó una versión según la cual Selene se enamoró de Endimión y tuvo con él nada menos que cincuenta hijas.
El propio Pausanias muestra que no todos aceptaban la historia de la misma manera, pues inmediatamente recoge otras tradiciones sobre las esposas y descendientes de Endimión. Incluso una relación tan famosa podía presentar versiones muy diferentes según la fuente.
Número 4. Los griegos imaginaban hechiceras capaces de bajar la Luna
La Luna llegó a ocupar un lugar curioso dentro de las creencias sobre magia. En la comedia Las nubes, Aristófanes hace que Estrepsíades proponga contratar a una hechicera de Tesalia para hacer descender la Luna y encerrarla.
El objetivo del personaje es cómico: si la Luna deja de aparecer, espera que tampoco transcurran los meses y así evitar pagar intereses, ya que las deudas se calculaban mensualmente. La broma muestra que la idea de “bajar la Luna” mediante magia era reconocible para el público ateniense.
Número 3. Su imagen podía indicar que una escena ocurría de noche
Selene tenía una función visual muy práctica en el arte griego. En algunas pinturas de vasos atenienses, la presencia de divinidades nocturnas como Selene o Nyx permitía indicar que la escena representada estaba ocurriendo durante la noche.
Era una solución narrativa eficaz: incluir a la propia Luna convertida en diosa hacía innecesario representar literalmente un cielo oscuro para comunicar el momento del día.
Número 2. Selene y Artemisa no eran originalmente la misma diosa
Aunque actualmente es habitual encontrar a Artemisa descrita como diosa de la Luna, las fuentes antiguas presentan originalmente a ambas como figuras diferentes. Hesíodo hace a Selene hija de Hiperión y Tea, mientras que los Himnos Homéricos describen a Artemisa como hija de Zeus y Leto y hermana de Apolo.
Con el paso del tiempo sus identidades lunares se aproximaron y Selene llegó a ser identificada con Artemisa en tradiciones posteriores. Sin embargo, para comprender los mitos más antiguos conviene mantenerlas diferenciadas: Selene es la personificación directa de la Luna.
Número 1. Endimión eligió dormir eternamente
El romance entre Selene y Endimión es su historia más famosa, pero uno de sus detalles suele contarse de manera diferente a la fuente de Apolodoro.
Según esta versión, Selene se enamoró de Endimión debido a su extraordinaria belleza. Zeus permitió entonces que el joven escogiera su propio destino, y Endimión eligió dormir para siempre conservándose inmortal y sin envejecer.
Esto es importante porque Apolodoro no afirma que Selene pidiera a Zeus que condenara a su amante al sueño eterno. Es Endimión quien realiza la elección. Otras tradiciones antiguas explicaron su sueño de formas distintas, de modo que la conocida imagen de Selene visitando eternamente a su amado dormido procede de un mito con numerosas variantes.
Preguntas frecuentes sobre Selene
¿Qué significa el nombre Selene?
El nombre griego Σελήνη, Selēnē, significa literalmente “Luna”. Por eso el personaje mitológico no era únicamente una diosa relacionada con el astro: su propio nombre era también la palabra empleada para designarlo.
¿Cuál era el equivalente romano de Selene?
Su equivalente más directo en la tradición romana era Luna, la personificación divina del satélite terrestre. Diana adquirió también importantes asociaciones lunares y terminó vinculándose con la Artemisa griega, pero Luna corresponde de forma más precisa a Selene.